la violencia de género hacia la mujer tiene distintos tipos

¿Cómo saber si soy víctima de violencia de género?

Irene Benavent Conoce tus derechos Deja un comentario

Los datos oficiales de mujeres víctimas de violencia de género en España se recaban desde el año 2003. En estos 16 años, 978 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas dentro del país. Del mismo modo, 2018 dejó un saldo de 47 muertes por violencia de género.

De estas 47 mujeres asesinadas, solo 14 habían acusado previamente a su agresor. A su vez, en cuatro de estos casos, denunciados ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, las víctimas decidieron no continuar con el proceso.

El desconocimiento por parte de las mujeres, de no saber si realmente son víctimas de violencia de género, y además, de no estar informadas acerca de lo que pueden hacer para protegerse y salvaguardar su integridad física y psíquica, es un punto a atacar en la sociedad. Es necesario que cada una de ellas conozca las acciones a tomar, contacte a un abogado en busca del asesoramiento legal que la pongan en conocimiento de las leyes que la protegen. Y además que conozca los organismos que pueden ayudarle a salir de la situación que está viviendo.

“No actuar no es una opción ante la violencia hacia la mujer, pues favorece que el perpetrador de la agresión continúe inflingiendo el maltrato”.

¿Qué es la violencia de género?

De acuerdo a la Ley Integral Contra la Violencia de Género, se trata de una “violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión”. Puede tratarse de violencia física o psicológica e impacta negativamente en la identidad, bienestar social, físico, psicológico o económico de las mujeres.

Este tipo de abuso se fundamenta en una supuesta superioridad del sexo masculino hacia el femenino. Sus manifestaciones pueden ser muy variadas. Las agresiones van desde las más evidentes hasta las más sutiles. Por ejemplo, violación, acoso, malos tratos físicos y psíquicos, amenazas, utilización de un lenguaje que simplifica la imagen de la mujer en la sociedad y privación de libertad. Estos atropellos pueden ser ejercidos por el cónyuge, ex cónyuge, pareja de hecho o ex pareja, aunque no hubieran convivido.

Diferencias entre violencia de género y violencia doméstica

La violencia de género presenta diversas características distintas a otros tipos de abuso interpersonal. Sin embargo, las distintas denominaciones de los malos tratos hacen que sea habitual confundirnos. Es importante saber que violencia de género y doméstica, no significan lo mismo.

La violencia doméstica se produce en la casa, es decir, dentro del hogar. Se trata de un tipo de maltrato que puede sufrir indistintamente un miembro de la familia: de una madre sobre sus hijos o de una nieta hacia su abuelo. Su referente jurídico se encuentra en el artículo 173.2 del Código Penal, y se traduce como la “violencia ejercida por la persona agresora sobre los descendientes, ascendientes o hermanos por naturaleza, adopción o afinidad, propios o del cónyuge o conviviente…”.

En contraste, la violencia de género se produce solo hacia la mujer. Puede ser dentro y fuera de casa, en el trabajo o en la vida pública. En este sentido, desde 2004 funciona en España la Ley Integral contra la Violencia de Género. Esta reconoce las agresiones que tienen el objetivo de sumisión y control de la vida de las féminas, por parte de los hombres.

A su vez, el Tribunal Supremo explicó a comienzos de 2019 que si hay agresión del hombre sobre la mujer, es violencia de género, y si hay agresión mutua no es preciso probar un comportamiento de dominación del hombre sobre la mujer. Probada la agresión, se trata de un caso de violencia de género. Sin embargo, si hay agresión mutua, ambos deben ser condenados. El hombre por violencia de género y la mujer por violencia familiar.

Violencia de género: ¿Cómo saber si soy víctima?

En muchas ocasiones las víctimas no son conscientes de que lo son. Lo cierto es que existe una amplia variedad de actitudes agresivas. Las más comunes son:

  • Violencia física. Es la más frecuente, visible y reconocida. Se trata de todo acto que inflige daño físico a la víctima, por medio de la agresión directa. Puede ser temporal o permanente. En este tipo de agresiones se incluyen: golpes, bofetadas, empujones, puñetazos, arañazos, tirones de pelo, amordazar, patadas, pisotones, golpear con objetos punzantes o lanzar objetos. Este tipo de maltrato puede producir una incapacitación física e incluso, causar la muerte de la mujer.
  • Violencia psicológica. En muchas ocasiones no se percibe una agresión directa, por lo que las víctimas no son conscientes del maltrato. A su vez, a menudo es invisible para cualquier persona externa. El objetivo principal es hacer que la víctima se sienta humillada, indefensa, culpable, merecedora de un castigo. Puede ser directo o llevados a cabo de una forma más pasiva, que de igual forma, desvalorizan a la mujer. Algunas formas de abuso emocional son: las críticas constantes y el control de las llamadas telefónicas o los mensajes de texto. También las amenazas de muerte hacia la mujer o sus hijos, control del tiempo de la mujer y acusaciones falsas.
Las señales de violencia de género no son siempre visibles, ni para la víctima, ni para las personas a su alrededor
  • Violencia sexual. Se refiere en concreto a cuando un hombre fuerza a una mujer a realizar actividades de índole sexual en contra de su voluntad. No necesariamente debe existir la penetración. Hablamos de abuso sexual cuando hay tocamientos indeseados, aborto o prostitución forzada, mutilaciones genitales, desnudez forzada y por supuesto, violación.
  • Violencia económica o financiera. Cuando el maltratador utiliza el dinero como medio para controlar y manipular a su pareja. Esto conlleva a una privación de los recursos económicos. Hablamos de abuso financiero cuando el hombre impide el acceso de la mujer al mercado laboral. Le prohíbe comprar artículos de uso personal, retiene el dinero y pone condiciones que la mujer debe cumplir. A su vez, vacía o congela las cuentas bancarias.

Denunciar, el paso más importante

Se puede deducir que existe miedo por parte de las víctimas a la hora de denunciar, además de mucha desinformación. No obstante, es importante denunciar y persistir, para que el proceso no quede a la mitad. Antes de hacerlo hay que tomar en cuenta que:

  • Las mujeres deben saber que sus derechos están garantizados.
  • Poner una denuncia no significa exactamente que los abusos cesarán. Este es solo el primer paso.
  • Denunciar genera acciones de alerta que pueden evitar situaciones lamentables en contra de las mujeres. Por ejemplo, la orden de protección, que proporciona beneficios sociales y jurídicos a las víctimas.
  • Cuanto más detallada y concreta sea la denuncia, mejor.
  • La Guardia Civil recomienda a las mujeres no ducharse, ni cambiarse de ropa. En fin, cualquier acción que pueda dificultar la recogida de pruebas.
  • La labor de concienciación y sensibilización es y debe ser continúa.

La mayoría de denuncias vienen por partes médicos de lesiones o por la intervención de la policía o servicios sociales. Es importante que cada mujer sepa identificar una situación de violencia y ponga los hechos en conocimiento del personal calificado.  Del mismo modo, las personas externas, que tengan conocimiento de la situación también pueden denunciar. Ningún caso posible debe quedarse en el  silencio cómplice y la impunidad del agresor.

“No mires a otro lado” es uno de los tres vídeos del proyecto de realidad virtual del Ministerio del Interior para animar a los testigos a denunciar los actos de violencia

¿Qué hacer si soy víctima de violencia de género?

El teléfono nacional de atención a la violencia de género es el 016. Un servicio disponible las 24 horas del día, los 365 días del año. La víctima recibirá asistencia gratuita y profesional llamando desde cualquier parte de España.

A su vez, en situaciones de emergencias, el número es el 112. Para denunciar los hechos violentos, la víctima debe llamar a la Guardia Civil, 062. Otra forma es llamando al 900 200 999, un servicio gratuito para realizar consultas.

Si eres víctima de violencia de género y necesitas asesoramiento jurídico especializado y confidencial, me pongo a su disposición. Es importante que conozcas tus derechos y recibas ayuda legal personalizada de acuerdo a tu situación, de forma inmediata.

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